lunes, 18 de mayo de 2015

The king is gone...

Por: Fermín López

“Oh yes I know, there must be a better world somewhere…” (Oh sí yo sé, debe haber un mundo mejor en alguna parte…) Canto al unísono con una grabación de Dr. John y Rito Rey, (Riley King), más conocido en los bajos fondos del blues como B.B. King (Blues Boy King), mientras barro hoy domingo el corredor de mi casa con una escoba de paja que me vendió doña Dioselina, una amable octogenaria de la vereda.



Esta semana estiró los guayos, o más bien colgó la guitarra el rey del blues. Parece ayer cuando le conocí en el legendario CD Kansas City 1972 que compré en algún agáchese por la carrera séptima u octava hace muchos años, cuando vivía en mi adorada y loca Pereirita. Así que hoy domingo, me toca la nostalgia y pongo a sonar las seis cuerdas mágicas y la voz adolorida y elástica de B.B. King, cantando la herencia cultural de los antiguos griots que viajó en la sangre africana, llevada a la fuerza a América y esclavizada a lo largo del continente, donde un grupo de esclavos esparcidos en el Misisipi, configuraron uno de los estilos musicales más maravillosos de la música…-“¡It´s my own fault baby!...” Trato de improvisar un falsete y muevo mis dedos a lo largo de la escoba que ahora tengo cargada en posición horizontal como tocando guitarra mientras veo de soslayo el video de B.B. King que tengo en el computador en una mesa del pasillo mientras hago oficio y veo al King tirándole picos (besos) al micrófono, cantando junto a Bobby Blue Bland y en ese instante siento que me dicen: “¡Ole Fermín! ¿Qué te pasa home? ¿Te poseyó el Mandinga?”. Volteo acordándome de la leyenda de que Robert Jhonson le vendió el alma al diablo en un cruce de caminos para tocar el mejor blues de todos los tiempos y miro que es Andresito, un primo hermano que no veía hace más de siete años.



-“¡Qué hubo pues ole!” Respondo y suelto la escoba y nos fundimos en un abrazo.



-“Este monecas como estás de grande home. ¡Gordo y cacheticolorao! Qué hace que estabas gateando y de nudito atrás…” Le digo mientras él mueve sus manos al aire gozándome como cuando yo estaba imitando al rey del blues tocando la guitarra y le digo entrando a la cocina: -“¡Este verriondo si es más cansón que un submarino de remos! Descargá pues la maleta y vení te preparo una caspiroleta (eso es un bebedizo energético que hacemos po´acá con huevo batido, leche y panela). –“Y como dites con el rancho?” le pregunto mientras saco unos huevos de un canasto. –“Pues de tu casa me indicaron y peguntando se llega a Roma” Me contesta Andrés mientras acerca un butaco y se sienta a ver como hago el brebaje…



Andresito ya debe estar pisando los treinta años, vivió con nosotros de niño en casa de mis padres un tiempo.  Luego nos veíamos en las reuniones familiares y lo último que había sabido de él era que estaba varado (sin trabajo) y se fue pa´l extranjo en busca de un mejor futuro porque esto acá estaba más duro que ver morir a la mamá de hambre…



“Oiste Fermín, está bacano el rancho, yo no creí cuando me contaron que habías agarrao monte. Ese verraco está más loco que una cabra me decía y me toteaba de la risa…” Exclama dándome unas palmadas en el hombro mientras mira el horizonte verde y yo le digo sonriendo: “Perro viejo late echao…”



Le explico mostrándole el paisaje de la finquita que hasta donde le alcance la vista es mío. –“Procurá pa´ que la vista te alcance hasta estas maticas de cidra de acá en frente porque de ahí pa´ allá tiene otro dueño.” Aclaro.



Sentados en un tronco seco de un viejo árbol que reposa en el prado de mi casa, recordamos nuestra niñez y más tarde me cuenta cómo fueron de tenaces sus últimos días en Locombia antes de decidirse por abandonar la patria y probar suerte en otro lado, y en ese instante llega un hilo de voz desgarrada de B.B. King que canta: “Well, my bad luck is falling down like rain, well, my bad luck is falling down like rain, no matter what I do, seems like luck won´t never change…” (Bueno, mi mala suerte cae como lluvia, no importa que haga, parece que la suerte nunca cambiará)



-“Oiste, la vida si es muy chistosa, yo como era de vago y que no salía de las enaguas de mi mamá y mirá donde fui a parar, a miles de kilómetros de mi pueblo buscando dizque un mejor futuro. Y vos tanto que estudiabas y tanto que andabas, tanta vuelta que dites pa´ terminar en la finca de tu abuelo sembrando fríjoles y yuca…” Inquiere Andresito con tono burlón. –“¡Vida hijueputa!...” Agrega y nos miramos y nos carcajeamos. Ahora le muestro donde duermen los pollos y las gallinas ponedoras.



-“Home Andrés, así es la vida, más rara que un perro a cuadros. Yo seguía las reglas y el camino que según dicen debemos seguir y llegó un momento en la ciudad que me mamé, me harté de todo y sentí que estaba más perdido que Papá Noel en mayo y me dije: Ah, que va home, esto no es conmigo y agarré monte, a poner el polo a tierra y a replantearme un poco de cosas que me habían enseñado y que luego analizando con calma veía que todo estaba más preparado que un kumis. Unos sistemas viejos y obsoletos pintándonos un futuro y mintiéndonos con una cantidad de cosas que si te ponés a pensar, sólo benefician los de arriba, los poderosos, sin importar de que bando sean: Capitalistas, socialistas, comunistas, fascistas, demócratas… Todo es la misma arepa con distinta mantequilla.



La razón de la existencia se golvió fue trabajar como mulas y criar las nuevas generaciones pa seguir manteniendo una tracamanada de malparidos dueños del mundo...El 1% del mundo mantenido en lujos y derroches por el otro 99% de la población que tiene el tiempo empeñado y miando con vejiga prestada pa´ poder sostener esas miasmas holgazanas y sanguijuelas que temperan en la cúspide de la pirámide actual. ¡No, no, no! ¡Estamos es moliendo con yeguas! ¡Conmigo no! Esos malditos no se toman un tinto de cuenta mía…” Ja, ja, ja…” Se carcajea Andresito y continúo: -“Y me vine pa´ acá a tratar de vivir con lo menos posible y buscando más tiempo para mí. Tiempo pa´ descansar, tiempo pa´ leer, tiempo pa´ pasear, tiempo pa´escribir, tiempo pa´escuchar, tiempo pa´sobrevir el día a día (pero viviendo) tiempo pa´sentir, tiempo pa´cantar y en ese momento se me sale un desafinado: “…every day I have the blues...” que suena en el corredor de la casa que ahora atisbamos desde una veranera. –“Toca rebuscar el diario, pero la papita no se pierde muchacho, pa´ jartar, dormir bien y hacer lo que a uno le gusta no se necesita mucho…” Le digo y ahora me trepo a un palo de guayabas y le tiro unas cuantas a Andresito.



-“¿Elegiste entonces la pobreza Fermín?” Cuestiona Andresito echándole muela a una guayaba tierna y amarilla mientras con los pies junta las otras guayabas que han caído al suelo –“O talvez la pobreza me eligió a mi mucharejo…” repongo. –“Hombre, es que el término pobreza yo a veces siento que no lo metieron por los ojos como antítesis de la felicidad. Pillate la señora que me vendió esa belleza de escoba de paja con la que estaba barriendo ahora, tiene como ochenta abriles, la conozco desde pequeño que venía a visitar a mi abuelo acá a “Las Acacias” y ¿Podés creer que tenemos más canas vos y yo juntos que ella?”. Ahí vive con un hijo y dos nietas pequeñas, siempre se ve sonriendo, cantando y atizando el fogón de leña. En los ratos libres se pone a hacer escobas, sombreros, canastos y otras cosas de iraca que vende su hijo en el pueblo el día de mercado. Hambre no aguanta, se come sus tres golpes al día y comida sana sin pesticidas ni pollos inyectados. Una factura de cuatro mil pesos de energía y otra de dos mil pesos de agua no la van a estresar. ¿Ah? Andresito. Y le cuento, ella está en las estadísticas como pobre y vive más sabroso que Caliche Slim que esta noche no debe poder conciliar el sueño pensando en las reuniones de mañana, en cómo va a amanecer la bolsa, que artimañas debe hacer pa´ no tener pérdidas, como expandir su emporio económico y ni tiempo tendrá de irse a broncear a una de sus tantas mansiones con piscina. “¡Pobre Caliche!” Exclamo, y Andresito suelta una risotada: “¡Ja ja ja, vos si salís con unas home!”



-“¿Pero sabés que hasta razón tenés?” La mayoría andamos con el tiempo empeñado jugando a ser “ricos” pagando deudas de juguetes modernos y pendejadas que si uno se pone a coger cosa por cosa y ver que necesita realmente le cuento que le sale una venta de garaje la hijueputa…” Añade Andresito que ahora pela una mandarina con sus manos y nos sentamos de nuevo en la mesa del comedor a escuchar un poco más de blues, mientras le cuento un poco la historia de este género musical que salió de las plantaciones de algodón, las minas, las construcciones de vías férreas, las cárceles y las situaciones más tenaces de miseria y pobreza para convertirse en una de las expresiones culturales más ricas del mundo moderno…” Y ahora lo invito a coger unos biches (plátanos) pa´ hacer el almuerzo.



-“La pobreza física realmente es algo impuesto. Leía estos días que si se repartiera la riqueza física que hay en la actualidad nos tocaría a cada uno como de a nueve mil dolorosos. Leía que producimos el doble de la comida que necesitamos pero paradójicamente el 15% de la población sufre de hambre. Que con el 10% del gasto militar mundial mañana erradicaríamos el hambre y la pobreza en todo el planeta. Pillate esta: Con el 1% del billete que se le han dado a esos estafadores y sanguijuelas de los bancos para sacarlos de la “crisis” podrían ir a la escuela todos los niños de la tierra. ¿Ah? Monecas, acá lo que hay en esta loca esfera es una pobreza espiritual y mental la hijueputa!” Le cuento mientras bajo un racimo de plátanos y me lo echo al hombro.


Me cuenta que tiene ganas de regresar a Locombia, que extraña mucho a su cucha, su tierra, su gente. Me dice que entró a estudiar Economía. Le felicito y le digo que aprenda mucho en los recreos y cuando hable con la gente. –“Es donde más aprende uno hombre, hablando y sabiendo que piensan los demás…Las clases son sólo guías y metodologías, aunque una que otra vez se encuentra uno a grandes profesores que más que pedagogos son grandes seres humanos. Son los que más huella dejan.”




Le hablo del decrecimiento económico y le recomiendo leer a  Nicolas Jorgito Rojas, más conocido en los bajos fondos de la economía como Nicholas Georgescu-Roegen; Ernesto Federico Chamorro, conocido en Alemania como Ernst Friedrich Schumacher,  Sergio Lato, conocido en Francia como Serge Latouche y Henry David Toro, Thoreau para ser más exactos...



Juntos cocinamos el almuerzo y mientras atizamos el fogón de leña nos invade la nostalgia y hablamos como en nuestra familia los mayores se van yendo, nuestros padres se van llenando de canas y nosotros entramos a una etapa donde ya hemos pasado la mitad de la existencia y vemos como el tiempo implacable nos reclama como trofeos. Cuestionamos como se nos pasa la vida soñando, planeando y viviendo a millón sin disfrutar las pequeñas cosas de las que está hecha la vida…Le cuento un poco sobre la historia del blues y quien era el bluesman desaparecido y el compu sigue emitiendo notas maravillosas, ahora B.B. King junto a Buddy Guy llenan el ambiente con una emotiva versión de Stay Around A Little Longer, y mientras Andresito pela los plátanos agarro de nuevo la escoba de paja y juego a ser el rey del blues y canto junto a mis dos ídolos: “I thank the Lord for letting me stay around a little longer, Lord knows I love the life I live, this old road's been so good to me, I've been given much more than I ever dreamed…” (Doy gracias al Señor por permitirme quedarme en torno a un poco más de tiempo, Señor sabe que me encanta la vida que vivo, este antiguo camino ha sido tan bueno conmigo, me han dado mucho más de lo que jamás soñé…”



Almorzamos una sopa de plátano y pollo, con arroz y aguacate. Sobremeseamos aguapanela con limón, luego nos tiramos en un par de hamacas que Andresito me ha traído de regalo y seguimos charlando mientras reposamos el almuerzo. En el computador suena una de las canciones que programé: “The thrill is gone” de B.B. King y Andresito dice cerrando los ojos: “Esa está poderosa. Muy bonita esa canción, y yo miro una nube que parece tener forma de Lucille (la guitarra del rey del blues) y murmuro cambiando un poco la letra de la canción: “The king is gone…”







jueves, 12 de febrero de 2015

¡Despabilen!

Por: Fermín López

-“La muerte es una buena porquería –pensó- Se te entra a pequeños fragmentos que apenas denuncia que ya ha entrado. A veces llega en forma atroz. Puede surgir de un vaso de agua sin hervir; de la picadura de un mosquito; o puede llegar con el trueno enorme, clamoroso, al rojo vivo, en el que hemos vivido. Llega con los minúsculos chasquidos que preceden al empleo de las armas automáticas. O con el humeante arco que describe la granada, o la aguda caída y explosión de un morterazo…” Recita Eugenia una de las fotocopias que les he pasado a los mucharejos. –“Muy bien Eugenia. Seguís vos Marcelo…” Le digo a un niño de 11 años de crespitos que le tapan las orejas quien sale al frente del salón mientras Eugenia toma asiento. Un hilo de voz sale del graznate de Marcelito:


-“Yo la he visto venir, ampliándose en el espacio al salir del soporte de las bombas, cayendo con esa extraña curva. Aparece con el choque metálico, del choque lanzado a toda velocidad o el simple despiste en una carretera resbaladiza…”


-“¡Eleonora, siguiente!” Digo concentrado con la cabeza abajo, meditabunda, la mano derecha empuñada sobre los labios y la mano izquierda sosteniendo el codo derecho. Y me acuerdo de mi profesor Martín (un genio) que en ocasiones tomaba esta postura y yo lo miraba y me preguntaba qué pasaba por su genial mente, y yo tan bruto y tan cerrao bebía sus enseñanzas esperando algún día retener algo de sus sabios conocimientos…


-“Sentía la soledad de muerte que llega al cabo de cada día de la vida que uno ha desperdiciado…” Me llega la voz de Eleonora que después se sienta en su pupitre.


-“Ya pa´ terminar, salí al frente vos Ivonne…” Le digo a una niña de doce años que sale acomodándose las gafas y con voz fuerte exclama:


“Viene para la mayoría de las gentes mientras están en cama, lo sé, como antítesis del amor….”


¡Listo mucharejos! ¡Muy bien! Digo a todos los estudiantes mientras me paro de un brinco. –“Ernestico Hernández, más conocido en los bajos fondos de la literatura como Ernest Hemingway, estaría muy orgulloso de vustedes. –“Qué mucharejos tan adelantaos, cómo me leen de bien, pausadito y clarito como el chocolate…” Diría don Ernestico.


Bueno mis estimados pandechócolos, ya vimos hoy algo sobre la muerte. Como les explicábamos la semana pasada con los otros profesores, no es por asustalos ni preocupalos. Cambiamos un poco el pensum y reestructuramos algunos temas y materias este año para así enséñales cosas más prácticas que por lo menos se puedan defender un poquito, porque esto muchachos, cada día está más verraco; esto está más duro que ver morir a la mamá de hambre…


La nueva materia que vieron hoy se llama Muerte I, inicialmente iremos hablando de ella pa´ ver lo que nos espera a todos los mortales: ricos y pobres, bonitos y feos, pilos y brutos. A veces se demora, a veces llega en dos voliones, como les decía al inicio de la clase. Es un tema que ha dado películas, canciones, poemas, libros, estudios científicos, experimentos, tesis, teorías, y es el deporte favorito de los poderosos y mandamases de esta loca tierra.


En unas culturas como la nuestra, le tenemos pavor, mientras que en otras celebran la “estirada de los guayos”. Para algunos ahí se acaba todo y pa´ otros empieza otra cosa nueva; como me explicaba una vez un amigo islámico:-  “…es como cuando uno nace en este mundo y muere en el vientre de la madre…” Pero no me les adelanto, eso luego lo ven en la materia Muerte II, junto con algunos pensamientos de Epicuro, Albert Camus, Lucrecio, Ciorán y otras almojábanas…


No se me azaren, achicopalen, ni se me achanten. Como decía Platón: “Prepararse para morir no es más que pensar en esta vida que vivimos” Así pues muchachos, le sacamos más provecho a la vida y vivimos más gὕetes (felices).  Vení pa´cá Teresita pa´ que cerrés pues con broche de oro la clase con este escrito de doña Victoria Sierra, más conocida en Polonia como Wislawa Szymborska…” Y todos ríen mientras preguntan en vos alta:--“¡Wissss quéééé! Ja, ja, ja ja….”


– “Chito pues muchachos, no se me alebresten, que no importa como suene sino lo que nos dijo, porque esa pobre también boquió. ¡Pilas pues! Paren pues bolas, acá les escribo bien el nombre pa´l que quiera aprender un poquito más busque ahí en google quién era la cucha. Hágale pues Teresita, arranque pues a leer que nos cogió la menguante…” Digo mientras le paso mi celular donde ya está el escrito que rápidamente había encontrado en google y yo hago rechinar la tiza en el tablero y Teresa empieza a leer en voz alta el escrito que titula:


La muerte (sin exageración).
-“No es capaz de aceptar una broma, de encontrar una estrella, o de hacer un puente. No sabe nada de telares, minas ni granjas, de construir barcos ni de hacer tortas…” –“¡Oigan pues!” Exclamo voz en cuello pa´ callar a dos muérganos que están cuchicheando atrás del salón y luego se quedan callados. Y continúa leyendo Teresita:

-“Cuando planificamos nuestro futuro, tiene la última palabra, la cual no tiene nada que ver. Ni siquiera hace bien las cosas que son gajes de su oficio: cavar una tumba, dejar todo limpio.

Preocupada de aniquilar, hace su trabajo con torpeza, sin sistema ni destreza, como si cada uno de nosotros fuera su primera presa. Cierto, tiene sus triunfos. Pero miren todas sus derrotas, ¡Los golpes errados, los repetidos intentos! A veces ni siquiera tiene la fuerza de aplastar una mosca en el aire.

Son muchos los gusanos que la han abandonado.

Todos los tubérculos, las vainas, los tentáculos, aletas y tráqueas, plumajes nupciales y las pieles de invierno, muestran lo atrasada que está en su desganado trabajo.

No se le va a ayudar con mala voluntad, ni siquiera con nuestras guerras y golpes de Estado ¡Está tan atrasada!

Los corazones laten en los huevos, crecen los esqueletos de los bebés. Las semillas brotan con sus pequeñas hojas, los árboles crecen.

Quien afirme que es omnipotente, es prueba en vivo de que no lo es.

No hay vida que sea inmortal, ni siquiera por un momento.

La Muerte siempre llega un poco después. En vano tira la perilla de la puerta invisible.

Lo que tú has recorrido, ella ya no lo puede borrar…”


¡RINNGGGGGGGG! Suena el timbre de la escuela para indicar la hora de descanso rompiendo el sepulcral silencio. Y mientras todos miran ansiosos el patio les digo: -“Bueno mucharejos, digan adiós y cabrestién a la perra…Vayan un rato al patio a saltar y tomar sol aprovechando que salió el mono. Nos vemos en la siguiente hora.”


Yo aprovecho y salgo por un café oscurito de los que tanto me gustan (como pa´ teñir costales) y aprovecho pa´ contales a vustedes que deben estar más perdidos que Adán el día de la madre. ¿Se acuerdan que po´allá una vez les conté en una anécdota que titulé “Guácala” que andaba además de las labores del campo (deshierbar, sembrar, darle de comer a los pollos y a las piquisucias) estaba de voluntarioso en la escuelita de la vereda con otros parceros? Ellos enseñando sus habilidades en sistemas, español, salud y artes, y yo hablando chacharita pa´ que los muchachos se despeluquen un rato y no se vuelvan tan acartonaos y metódicos…



Pues este año nos dio por replantear el pensum y reestructurar un poco algunas materias mandadas a recoger y que ya estaban dando como mucha lidia. Por ejemplo religión (que verraca costura tan güesuda e infructuosa). Cada ocho días viene Gregorio, un parcero del pueblo egresado de Filosofía y Letras y con especialidad en religiones del mundo que se unió a la causa y les da Creencias y Cosmovisiones (que así le pusimos a la nueva materia) ¿Cómo nos vieron? ¡Elegantes! ¿No? ¡Pobres pero finos! Cuando necesiten bautizar algo no es sino que le digan a  Fermincito que yo soy más rebuscao que la letra pequeña de un maldito contrato de banco…



Gregorio viene y les enseña sobre historias sagradas, cristianismo, islamismo, hinduismo, budismo y otros ismos; además de las creencias de nuestros ancestros aborígenes y así se les abre un poco las entendederas a estos mucharejos para que no traguen entero. Malandros y bonachones hay en todas las religiones y yo personalmente conozco a más de un ateo con más ética y moral que cualquier obispo, pastor, monje o gurú que andan por ahí sueltos con piel de oveja. En fín, pa no alargarles más el cuento, cambiamos los sacramentos y rituales católicos, por algo más práctico y productivo que les sirva a estos mucharejos, hijos de la nueva aldea global y donde en cualquier viajecito puedan conocer más gente y no se pongan con zalamerías, porque esta berrionda generación de hoy en día agarran un avión y andan medio mundo como cuando uno de pelao se iba en flota pa´ Cali, Medallo o Bogotá…Esperemos que en un futuro, de este salón salgan unos dos ateos, cuatro cristianos, cinco musulmanes, tres budistas y dos hinduistas, por decir algo…Eso sí, todos por convicción.



En enero antes de iniciar las clases nos reunimos con los parceros de po´acá en la escuela del sector en la vereda donde vivo y en la que les digo que soy voluntario. Allí hablamos algo que veníamos dialogando en pequeñas reuniones en nuestras casas hablando mierdita y merendando como es costumbre. ¿Se acuerdan que una vez les conté como era más o menos esas reunioncitas en una anécdota que llamaba “Wind of Change”?



Julián, el maestro de planta nos invitó pa´ hablar con algunos padres de jamilia antes de iniciar la jornada escolar en esta escuelita olvidada por el Estado como muchas otras de mi querida Locombia. Allí estuvieron junto con yo (el burro adelante): Alexandra (la parcerita de las vacas, ingeniera industrial que dejó también la ciudad y es voluntaria enseñando Español y Literatura, su gran pasión) Tulio, el “Hacker” (quien vive una vereda más arriba de la mía), quien es voluntario dando sistemas; William el mucharejo alto y peludo que se me parece a veces a Chewbacca el de la Guerra de las Galaxias, quien comparte con los alumnos su arte y su música y Angélica la médica, que les habla sobre salud y ahora profundizará con ellos en anatomía, ayudada por los dibujos de William...



También estuvo mi amiga Patty, no sé si la recuerden, se las presenté una vez por allá en una anécdota que se llama “Tan Fuerte como la Muerte”, bueno, pues ella había venido el año pasado a unas vacaciones y estuvo varias veces reunida con nosotros en esas meriendas tertuliadas. Esta era la fresa que le faltaba al pastel. Muy pila ella, trabaja con el Ministerio de Educación (aunque está en total desacuerdo cómo se maneja la educación actualmente), capacitando docentes. Además estuvo enseñado a los niños por medio país en escuelas citadinas y rurales. Ella nos ha dado una mano, y con varias ideas hemos aplicado algunos ejercicios prácticos y cambios para nuestra pequeña comunidad estudiantil.



“La escuela tradicional es una exaltación a la memoria” Decía Patty en una mesa redonda que hicimos junto a algunos padres de jamilia en la reunión de enero que les comento. -“¡Un culto a la repitidera! Tanto en la escuela, el colegio y hasta la Universidad…” Agregaba William acomodándose con la mano derecha su pelo crespo largo y alborotado, mientras mueve su índice izquierdo al aire. Y continuaba Patty: –“Los estándares contemplan sólo unas materias básicas y son las que evalúa el Ministerio de Educación. Esas materias básicas son necesarias, pero son mal enseñadas. Por ejemplo Educación Física…”  –“¡Cierto!” Interrumpía yo antes de que se me fuera la paloma: “…esa brincadera y jugadera hay que dejásela a los pobres niños enclenques de la ciudad levantados a punta de coca cola y hamburguesas, prisioneros en los conjuntos residenciales y encerrados en apartamentos! Pero acá esos muchachos levantaos con sancocho y aguapanela, corretean pa´ arriba y pa´ abajo, cogen guamas y guayabas, montan a caballo, juegan futbol en la cancha todas las tardes, nadan en el rio cada rato, se tercean al hombro una paca de panela o una carga de caña; deshierban, se chilinguean en el jeep que va al pueblo pa´ no caerse…Esos verriondos ya están es cansados de brinconear y hacer ejercicio.” Digo, y me paso un pañuelo por la frente, cansado de tanta actividad que mencioné en unos pocos segundos. –“ Ajap…” Acentuaba  Patty. –“Creo que deberíamos resaltar la importancia del cuerpo, cómo realizar los movimientos según las actividades cotidianas, cómo mover un peso adecuadamente para no lastimarse, cosas más prácticas para su vida diaria y su normal y adecuado desarrollo.”



–“Se puede hablar un poco de la historia de los deportes y ponerlas en paralelo con la historia de la humanidad desde China, pasando por medio oriente y Grecia y así complementar las clases de historia. También hablarles más sobre la importancia de la participación en los deportes, el trabajo en equipo, la amistad, la solidaridad e irlos desconectando de ese mundo competitivo que nos han vendido y no tiene ningún sentido…” Añadía Angélica, que este año además da Movilidad Corporal, que así le pusimos a lo que antes se llamaba Educación Física…



“Podemos reforzar Convivencia Ciudadana, y darle más prioridad que a Matemáticas, Ciencias y Español…” Decía Patty en la reunión y yo metía la cucharada: -“Me parece muy bien muchareja, de una vez cambiémole el nombre pa´ estrenar todo. ¿Cómo les parece Integración Comunitaria?...” Y todos asentaban riendo y aprobando las ocurrencias de Fermincito…



Luego, mientras repartíamos con doña Lourdes una tanda de aguapanela con roscas de pandequeso a los asistentes, discutíamos sobre la matemática. –“En casi todos los que pasamos por la escuela, no tiene representación en la realidad, la matemática es una ciencia abstracta y hasta oculta, pero si se enseña con la representación en la realidad es mucho más fácil de aprender, así como la ha estado dictando Fercho, que no vino a la reunión porque se quedó cuidando su palo de guayabas y a él no le gusta botar tanto escape sino dos cucharadas de caldo y mano a la presa…” Comentaba Tulio. Fercho es de los primeros profes voluntarios en llegar a la escuela y aunque callado y serio, los chicos le han cogido cariño y han aprendido una matemática más práctica de acuerdo a este entorno rural y con las bases claras para quien quiera seguir aprendiendo y profundizando. Por ejemplo en ese momento tocó usar los fraccionarios pa´ repartir equitativamente unos pandebonos que sobraron entre todo el grupo reunido…



“La escuela actual está haciendo muy bien su trabajo…” Decía William. –“Están sacando estudiantes que repiten como loros y que sólo aprenden para el momento de la evaluación. Obreros, si son de educación pública y ejecutivos si son de educación privada. Al sistema no le interesa formar seres pensantes, creativos o críticos. Sólo mano de obra, borregos, capataces y perros adiestrados. Por eso hemos querido compartir con sus hijos y con ustedes mismos (ya saben que pueden asistir a las clases cuando quieran) una nueva metodología que permita ser más autocríticos y no tragar entero…” Complementaba William dirigiéndose a los padres de jamilia.



-“No nos la sabemos todas…” Metía la cucharada otra vez Fermincito que habla más que radio fiao. –“…Es más, pa´ serles sinceros estamos es como improvisando, pero improvisada está la educación desde que a los agüelos les daban juete o les pegaban con una regla, cuando la letra entraba con sangre. Así que, ¿Qué más da otra improvisadita?” Termino y muerdo una fracción de pandequeso.



-“Si me permiten unas palabras, señores comunidad…” Intervenía tímidamente don Cándido, un campesino de bigote al mejor estilo de “The Argentine Gentleman” (el Caballero Gaucho). Don Cándido es uno de nuestros amigos más entusiastas en la vereda y no se pierde ni la movida de un catre, siempre y cuando sea en beneficio de la comunidad. -“…A yo me parece que todo esto es muy güeno porque nuestros hijos necesitan es esa experiencia que vustedes ya conocen y que muchos ya pasaron por una universidad. Les agradecemos que les insistan a nuestros hijos en el amor por el campo, en ser honestos, amar sus tradiciones, que no piensen en irse, abandonar la tierra, o si se van que piensen regresar pa´ aplicar los conocimientos en su comunidad…” Decía don Cándido mientras se sentaba y se ponía el sombrero y todos le aplaudíamos su participación.



-“Usted lo ha dicho don Cándido, conocer, aprender y valorar su entorno son cosas demasiado importantes. No se preocupen porque emigren a la ciudad a una universidad, como van las cosas hoy en día, la academia ya entró a hacer parte del negocio y parece haberse desviado de la formación del ser íntegro y humanista. Créame que antes de allá están pensando en emigrar al campo, a volver a la vida básica y a la contemplación, renunciar al estrés y a una vida superflua, como hicimos nosotros. Si uno piensa detenidamente toda esa mentira que nos venden, sólo favorece a unos pocos…Y es mejor saber que ser dotor, como dice Fermín…” Concluía Alexandra esbozando una sonrisa, mientras yo la miraba de reojo con la boca atarugada por otra fracción de pandebono.



Hasta el año antepasado, Lenguaje, según nos contaba Julián, era una tortura. Pero gracias al método de Alexandra, que empezó a desarrollar algunas habilidades en los mucharejos antes de abordar la lectura y la comprensión, los niveles de lectura mejoraron y mejor aún, el deseo de leer, que en esta generación audiovisual ya es mucho pedir. La percepción a través de los sentidos, aprender a leer nuestro entorno, contemplar, analizar y cuestionar son un primer paso que normalmente se pasa la escuela por la galleta. Antes de leer hay que aprender. Eso fue más o menos lo que le capté en algunas clasecitas que asistí, esas clases con esta muchareja son bien amenas y a yo me gusta mucho seguir aprendiendo...Luego interrumpíamos la reunión para mirar un par de mariposas que revolotean cerca del jardín de la escuela mientras el viento mecía las hojas de unos helechos…



-“Ciencias naturales debe enseñarse afuera, eso de ver ciencias naturales y no ver ni una mata, una hormiga o cualquier otro bicho no tiene sentido. Yo creo que a veces abusamos de los libros, si leer nos hace libres, pues la práctica rompe las cadenas. De lo contrario somos unas enciclopedias andantes recitando y esperando que nos llamen al teléfono los de “Quién quiere ser millonario…” Sentenciaba William irónicamente y enseguida sorbía un trago de aguapanela, para luego abrir la jeta y exclamar: “Ahhhh ¡Deliciosa!...”



Finalmente, incorporamos algunas materias nuevas en la básica primaria como Anatomía, Huerto Medicinal, Nutrición, Primeros Auxilios y Muerte I. Así sean clases cortas o de una vez a la semana. Que un mucharejo sepa que le duele o que se aporreó exactamente; si hay un enfermo en la jinca a media noche tenga algo en el huerto, pa hacer una bebidita. Que sepan que se jartan y que deben comer para ser saludables; y en caso de una torcedura, un mareo o un raspón por ahí chilingueando o pateando una pelota, sepan que hacer mientras llega ayuda. Y que no le dé tan duro cuando se le muera un agüelo, un amiguito, un familiar cercano o una mascotica…




RIIIIIIIINGGGG! Suena la campana que da muerte al descanso. –“¡Virgen del pollo sancocho bendito! Vea, yo acá jartando café y charlando con vustedes y todo lo que tenemos por hacer. A ver mucharejos: ¡Despabilen!



martes, 15 de julio de 2014

Maravillosos Perdedores

Por Fermín López.


-"¡Y se acabó el mundial pues!" Le digo a don Oscar Zapata, oriundo de Remedios Antioquia, tierra de oro, ganadería, madera...-"¡Y de brujas viejo Fermín!" Replicaba cierta vez el viejo. -"Allá ponen a más de uno a cargar un racimo de plátanos todo el día...Cuando no es que algún brujo se convierte en uno. Cómo le parece que a un tal Josías lo buscaba la policía como aguja y cuando lo encontraron, lo persiguieron y lo acorralaron en una choza de madera cerca del rio Ité. ¡Como veinte aguacates ahí apuntando porque de esa no se salvaba!...Y cuando entraron a la choza lo único que había en ese rancho caído era un racimo de bananos ahí colgao. Eso le dieron vuelta a todo el rancho y no atisbaron ningún escondite: ni huecos, ni pisos falsos, ni cielos rasos. Y al mucho rato cuando iban subiendo montaña arriba, a dos policías les dio por devolverse y adivine viejo Fermín, ya no estaba el racimo de bananos. Viejo mañoso ese Josías, se les voló convirtiéndose en un racimo de bananos ¿Puede vusté creer?..." -"Hombre Oscar, ¿Cómo no le voy a creer? ¡Si hay unas malañas que se pierden cada cuatro años convirtiéndose en balón de fútbol! Sino vea las directivas de la FIFA, eso cada mundial hacen y deshacen y se esfuman dejando el reguero de huesos, porque ellos arrancan con la pulpita..."


Don Oscar fue mi compañero en este mundial Brasil 2014. Nos vimos casi todos los partidos acá en la hacienda Isabelita, la del doctor Manuel, un viejo hacendado que las pocas veces que ha venido por acá (gracias a sus muchas propiedades por allá) ha sido amable conmigo cuando me lo he topado, no es un tipo remilgado ni prepotente. Y acá don Manuel dejó tremendo televisor, dizque porque se iba a venir a ver el mundial a la hacienda y al final decidió ir a verlo en vivo y en directo a Brasil. ¡Lo que es ser uno pudiente! Pero mentiras, ¿Qué se va a ir uno por allá a que lo estrujen en una gradería, a pagar semejantes boletas tan caras pa que le toque a uno po´allá en la pajarera?


-"Home Oscar, ¿Vas a dejar este mes ese televisor solo ahí apagado que de pronto se te dañe?" Inquiría días antes del mundial con  maña a ver si don Oscar me invitaba a ver los partiditos en la sala de sus patrones.  Tremendas caminatas, de cuarenta y cinco minutos trocha arriba, a tres veredas de la que yo vivo pa` ver los partidos en un TV de cincuenta pulgadas full imagen y que no le faltaba sino que pasara un vendedor de helados o de agua por el frente, pa` quedar igualito que uno en el estadio. ¡Ah es que uno si es muy montañero! 


"Pues si viejo Fermín, estuvo bueno el picao, ¿pa` qué? Por lo menos llegaron a la final dos equipos que no ayudaron los árbitros...", me decía don Oscar mientras me ofrecía un racimo de bananos pa` jartar... -"Yo paso don Oscar..." le decía mientras miraba con terror los bananitos. -"... ¿Qué tal que depronto vaya y me le coma un brazo o una mano al tal Josías?" Y agregaba. -"Sí, estuvo como limpia la final porque de ahí pa´ atrás el barrialero es mucho. Ah pero que nos vamos a poner acá a decir lo que todo el mundo vio y despotricó. Cada cuatro años es lo mismo. No se oyen sino los quejidos, las maldiciones y las rabietas pa` estar a los cuatro años otra vez herniándose haciendo fuerza y bulla por algo que está más preparado que tamal de Pitonisa..." -"¡Y de las Remedios Antioquia!" Reponía en tono burlón don Oscar que a esta altura ya ha terminado con las extremidades superiores del brujo Josías.


- "Los mundiales son como las elecciones don Oscar, antes de empezar ya saben cuáles van a ser los descabezados y al final quedan los mismos de siempre. Y uno que sigue cayendo. Pero bueno, ¿qué le vamos a hacer? si  somos adictos del buen futbol y ese se ve cada cuatro años y una u otra vez en una Champions League, en donde lastimosamente también meten la mano y los billetes estos malditos dirigentes deportivos. Porque de resto don Oscar no hay de que hacer un caldo. -"¡Uy sí viejo Fermín!, esos torneos locales tiene más emoción una misa. ¡Qué partidos más jartos! A mí me gusta el torneo alemán y el inglés, porque esa liga española si ha bajado mucho la calidad ¿cierto?" -"¡Uy si don Oscar! eso es pa` que cogieran a los capitanes del Real Madrid y del Barcelona y tiren un carisello a ver quién queda campeón y se ahorran un año ahí gastando grama y guayos contra equipos que no tienen la capacidad económica pa` comprar jugadores calidosos, que hasta se dan el lujo de poner estos dos equipos en la banca. Aunque este año les salió bravito el Atlético de Madrid". -"Sí viejo Fermín, se les llevó el título local y pa mi ese fue el campeón de la Champions, los informes y las estadísticas dirán que el campeón fue el Real Madrid, pero la forma en que perdieron no fue muy justa que digamos después de haber dejado el pellejo en la cancha y de haber merecido el título. Pa mí: Oscar Zapata Ospina, el campeón de la champions 2014 fue El Atlético..." Dice el cucho mientras exprime unos limones en una jarra de plástico.


Don Oscar es una persona entendida y con una inteligencia bárbara, lleva poco más de diez años administrando la hacienda Isabelita, una de las pocas haciendas de ricos que hay por estos lares. Con él puede hablar uno de fútbol y de muchos otros temas, su vida llena de historias de andanzas, desde que salió de su natal Remedios, es un viaje a un mundo donde la realidad se mezcla con las leyendas. Él siempre se ha dedicado a administrar fincas, es un trabajador verraco, muy honesto y emana una buena vibra que siempre genera confianza. Cada que converso con él, me recuerda un poco al señor Lee, aquel personaje de John Steinbeck que decía: -"Ignoro cuándo el ser un sirviente, fue considerado una ignominia, cuando es el refugio del filósofo, el alimento del ocioso y, desempeñado adecuadamente, llega a ser una posición de poder, incluso de amor. No alcanzo a comprender por qué personas más inteligentes no lo siguen como una carrera..., o aprender a desempeñar bien y recoger sus beneficios. Un buen servidor goza de una absoluta seguridad, no sólo a causa de la bondad de su amo, sino debido al hábito de la indolencia..." Y más adelante agrega el señor Lee, un americano ilustrado, descendiente de chinos que prefiere ser sirviente y camuflarse en un atuendo chino hablando pidgin. "...Usted tiene que trabajar y preocuparse por muchas cosas. Yo trabajo y me preocupo mucho menos que usted. Y, además soy un buen criado. Uno malo tampoco trabaja y se preocupa, pero también es alimentado, vestido y protegido. No conozco ninguna otra profesión que se halle tan abarrotada de ineptos y donde la excelencia sea tan rara."


Los dos coincidimos en que el mejor jugador de todos los tiempos no es Pelé, ni Maradona, ni Messi. Para nosotros el mejor jugador de todos los tiempos es Mágico González, el salvadoreño de quien Maradona afirmaría: "Es mejor que yo, es de otra galaxia..." Mágico deslumbró al mundo deportivo en los ochentas pero su vida fiestera y su problema con el sueño no era compatible con la disciplina impuesta por los altos directivos deportivos. "Reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco. No me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme" Decía honestamente Maravilla González quien no dejó nunca de ser él, ni se vendió al establishment del fútbol por la gloria, la fama o la riqueza.


-"Escojamos pues nosotros los ganadores de este mundial don Oscar." Le digo mientras dejamos a los campeones teutones celebrando en la sala y nosotros salimos al corredor de la hacienda a celebrar con una jarra de limonada pa´ esa chispa tan verraca que no parece que menguara con el atardecer de este caluroso domingo.


-"El campeón y subcampeón están bien viejo Fermín, ¿no? Los equipos que llegaron sin ayuda y que a su modo de juego ganaron de fuerza y sudando la camiseta. Porque Holanda aunque es muy bueno, a mí se me salió con ese piscinazo de don Rubén (Robben) en el partido contra México..." Dice el cucho poniendo los vasos en una mesa que tiene un mantel estampado con figuras de frutas. -"A ese le damos el premio a mejor actor dramático y mejor acróbata." Le contesto yo y descargo en la mesa la jarra -"¡Aprobado!" Dice don Oscar sirviendo las limonadas...


-"Déjeme yo doy el de equipo revelación pa´ tragarme unas palabras que tengo acá atravesadas." Le hablo a don Oscar que mira concentrado el horizonte que se prepara a recibir el sol entre dos colinas. -"El equipo revelación se lo damos a mi Locombia. Muchas veces despotriqué de la selección hace años, porque no veía un equipo que me convenciera después de la sinfónica de Maturana. Pero llegó don Pekerman y sus mucharejos, que me les quito el sombrero y me hicieron tragar mis palabras. Espere yo las paso con limonadita pa que no me sepan muy amargas..." Digo mientras absorbo dos tragos y continúo: -"Aunque no me convenció de todo el juego del equipo (porque el partido con Grecia me pareció muy aburrido y los marfileños no empataron de arepa y ese primer tiempo de Japón fue desastroso) debo reconocer que en el partido con Uruguay me callaron la jeta y vusté mismo me vio y oyó cantando el golazo de Jamesitos que de una vez le damos el premio a mejor gol, junto con el botín de oro. ¿Le parece? Anotado viejo Fermín, y don Oscar cierra los ojos y lo procesa y lo mete en su memoria, que con más de seis décadas de uso, aún tiene unos 2 petabytes disponibles. -"No le damos el balón de oro a Jamesito, porque este país es muy exigente y en la próxima sino se trae cuatro premios no nos sirve. ¡Ah mi Locombia, desagradecida, exigente y olvidadiza! A esta hora ya ni se acuerda de Falcaito, Santiaguito Giraldo, ni Nairito Quintana... Además, si le damos el balón de oro, toca contar por ahí otros diez muertos en la celebración, porque si algo hay que celebrar de la derrota con Brasil y que frenaran el avance de Locombia, fue que pararon los muertos de los festejos que mal contaos don Oscar son por ahí ochenta almas. Haga la cuenta: nueve muertos promedio por partido sólo en Bogotá (oficiales), pongámole bajito otros once muñecos en el resto del pais, pa` no trabajar con decimales. ¡Son veinte tiesos por recocho! por cuatro partidos, igual ochenta peludos que pasaron al papayo en las celebraciones. ¡Ah jueputa si somos una raza asesina que se mata entre sí!"


-"Sí viejo Fermín tiene usted razón." Dice don Oscar y ahora se quita el sombrero y se ventea mientras añade: "...Y démole a don Pekerman el premio especial a mejor intermediador que logró unir a gente de la Costa, de Antioquia, del Pacífico, del Valle, Bogotá, Santanderes y todo el país en torno a un equipo". Habla con propiedad de alguien que ha caminado a todo Locombia rebuscando la papita y reconociendo cada rincón de esta loca tierra. -"Sí don Oscar, aprobado el premio especial. Tenía que llegar un extranjero a ponerle orden a esto acá. Va a tocar modificar la constitución para elegir un presidente extranjero a ver si arregla este chiquero que lleva más de doscientos años en este verriondo despelote...¿Pekerman no tendrá un primo o un hermano o algún familiar político que nos preste así sea dos añitos y se le mida a cambiar la forma de jugar de este equipo de dirigentes políticos de acá lleno de troncos perdedores, ineptos, fracasados, incompetentes, malandros e ineficaces? A ver si los pone a marchar bien…-“¡Qué van a ser capaz con esa camada de pelafustanes!" Me contesto mientras mi compañero suelta una carcajada.


-"Volviendo a lo de la selección Locombia..." Le digo a don Oscar (que coge ahora un banano y yo creo que sigue desmembrando al tal Josías. -"...El partido contra Brasil, la verdad se perdió en el primer tiempo, con ese gol tan mañanero y además los mucharejos salieron con culillo, como con nervios" -"Eso sí viejo Fermín, pero hay que entender también que la mayoría son unos muchachitos y apenas están pisando un mundial. Y como que se atortolaron cuando vieron ese estadio lleno de brasileros y notaron que el árbitro estaba dejando jugar brusco a los de casa." Me dice don Oscar presionando el suiche de los bombillos del corredor de la finca Isabelita, y ahora el sol se esconde del todo en medio de dos montañas que dan en el horizonte. -"Cierto hombre, me atortolo yo cuando juego en el campeonato que a veces organizan por acá entre las veredas con veinte peludos de espectadores..." -"Ah verdad que vos también jugás futbol de vez en cuando, ¿de qué jugás hombre Fermín?" Inquiere el viejo. -"Actualmente estoy jugando de diez en el Sporting Vereda las Brisas Fútbol Club..." -"¿De diez?" responde sorprendido Oscar. -" Sí home Oscar, de diez a quince minutos, ya el físico no me da ni pa` correr un tiempo entero..."


"Sigamos y olvidemos la derrota como dicen los argentinos que repasan los partidos que ganaron y se echan flores, y ¿pa` qué?, hay que reconocer que cada partido que jugaban mejoraban y se batieron una final de guerreros. Pa mí, es más meritorio lo que hizo esta Argentina en Brasil 2014, que la Argentina que ganó en el mundial del 78..." Y Oscar me empieza a contar de aquel mundial tan oscuro como el destino de los muertos de la dictadura de Videla... -"Entonces démole a esta Argentina de Macherano, Pipita, Leito y Lavezzi, el premio a los corajudos, que murieron con las botas puestas..." Añade, cuando una chapola ronda uno de los bombillos del corredor de la hacienda y se posa en la pared para seguir escuchando tanta cháchara. -"A Alemania démole otro galardón, se lo merecen: El galardón a la perfección, el trabajo y la constancia, diez años de dura preparación para llegar al objetivo final. Y sin ayudas arbitrales." Complemento.


Viejo Fermín, dejame yo doy el de mejor técnico..." -"Hacele don Oscar que todavía quedan preseas..." Le contesto y el sigue hablando. "...Indudablemente el mejor técnico fue Jorge Luis Pinto, el de Costa Rica. Usted se imagina viejo Ferma este señor con un Messi, un Müller, un James o un Rubén (Robben)? ¡Hubiera hecho bellezas!" Dice Oscar levantando su dedo índice pa` arriba mientras empuña el resto de la mano. -"Cierto, porque ese equipo no era de figurones, y los más calidosos eran el portero Navas y el primo hermano de sopas Campbell..." Y enseguida hago memoria y me acuerdo de la leyenda de los trescientos espartanos al lado de Leónidas. -"Mejor director técnico: Pinto. Anotado." Y lo guardo en mi base de datos de 2.5 petabytes...


-“El balón de oro  se lo damos a uno del equipo campeón pa` que hagan moñona. Aunque James, Robben, y los otros nominados jugaron bien, yo creo que lo justo es dárselo a uno de los que llega hasta el final y para mí debe ser del campeón. Los subcampeones ni dándoles un balón de oro a cada uno les quitan la impotencia y la tristeza tan verraca de haber perdido faltando pocos minutos pa` terminar el encuentro. Démoselo entonces a Müller" Dice don Oscar y agarra el último banano del racimo y a mí me pareciera que fuera a devorar la cabeza de Josías y yo prefiero repetir limonada.


"Quitémole los guantes a Manuelito Neur que es un excelente portero, pero démoselos mejor al cancerbero de Costa Rica, es sólo una cuestión técnica, es que el arquero de Alemania tenía más defensa y tiene más mérito el de los Ticos. ¿Le parece?" -"Me parece viejo Ferma." Asiente mi compañero de jurado agragando que este fue el año de los porteros, la mayoría muy buenos. -"Oiga don Oscar, ya parecemos nosotros a los de la FIFA quitando aquí y poniendo allá, compensando y dando consuelos. Pero sigamos pa` terminar de premiar esta farsa tratando de ser objetivos."


-"El título de mejor partido es ese de Argelia con los Alemanes, ¡Eh juepucha que berriondo tan poderoso!" Concluye don Oscar, agregado de la hacienda Isabelita. –“Y démole el premio a toda una vida en el futbol al bosnio Vahid Halilhodzic, que dirigió magistralmente a los argelinos.”  Digo mientras doña Martha, la esposa de don Oscar llega con dos platos de sudado de pollo sonriendo burlonamente: -"¿Cómo van esos comentaristas deportivos? Están es perdiendo plata ahí sentados. Va a tocar llevalos a la televisora a ver si los contratan pal próximo mundial". Y ahora todos reímos y la luna nos mira complaciente.


-"Bueno don Oscar, usted conversa muy bueno pero yo tengo que madrugar a desyerbar un tajo mañana lunes. Ya estuvo bien de fútbol por un buen rato. Voy a casa a desintoxicarme del mundial y a retomar labores." Me levanto de la silla y le doy la mano al cucho y a su esposa y les agradezco el poder ver nítido el mundial de fútbol Brasil 2014.- "Vea Fermín, llévese estos gajitos de bananos" Me dice doña Martha y yo los agarro y enciendo la linterna y me empiezo a descolgar camino abajo acompañado del sonido de los grillos.


Con los nervios de punta avanzando monte adentro, trato de embolatar la mente y no acordarme del cuento del brujo Josías que se convirtió en bananos. Entonces empiezo a guardar en la memoria los nombres de los guerreros caídos, las partidos vendidos, las injusticias cometidas y los pongo junto a los jugadores, equipos y técnicos olvidados de la historia del fútbol, que siempre recordaré como los maravillosos perdedores.